Comprendí que hay distancias inescrutables ya que no depende de nosotros poder llegar al otro punto y es sorprendente lo injusto que me resulta teniendo en cuenta que yo no fui quien elegí que te marcharás. Quiero creer que fue el universo, el destino quien te alejó de mi, pero me doy cuenta de que por terrible que parezca has sido tú quien has decidido dejarme aquí sentada, en el bordillo del edificio más alto de nuestra ciudad favorita. Sola. Sintiendo que sin tus impulsos jamás volveré a sentir que puedo tocar el cielo.
A lo mejor perdiste muchas cosas a lo largo del camino, sueños ilusiones y quizás alguien te rompió el corazón en mil pedazos, pero nunca la fe en ti mismo repítele a tu corazón que nunca es tarde, que siempre hay tiempo de empezar de nuevo, y vas a ver como empieza a latir con todas sus fuerzas.
Vistas de página en total
39982
martes, 28 de abril de 2015
Past.
A veces, cuando observo el cielo descubro lo inconsciente que soy al no saber lo extensa que es la distancia desde aquí a allí. Sin embargo cuando subíamos a aquellas azoteas a las que me llevaste parecía que podía tocar las nubes con la punta de mis dedos y, no recuerdo mejor sensación que la de poder besarte mientras intentaba hacerlo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias todos : )